15 febrero 2012


Todo quiere tocarlo, todo quiere morderlo, saber cómo sabe y a qué huele. Todo es nuevo, todo algarabía, garabatos y sorpresa. Corretear, estirarse y no llegar a lo que se quiere tocar, morder, probar, oler. Todo está naciendo, todo está en el aire y la luz azul de los cielos en invierno y es que todo, hasta la casa es el vicio de un curioso y las calles y las ruedas y el papel y las piedras. Todo es tanto que apenas comienza a imaginar y todo es nuevo y luminoso y todo es manso y nada en vano.


Adoramos la lumbre,
la ubre más caliente del fuego.
Ascuas de la sin memoria
que todo lo calcina; consume
el mal azogue zizagueando por la sesera.
Todo se lo llevan las llamas, cuando a lo lejos,
los perros ladran y aún más lejos tú,
lejísimos. Paupérrimo yo,
viviendo como un crío en mi lejío.

09 febrero 2012


La perversidad, una estampa tan lejana a lo que ahora tengo sobre mis ojos. Este cielo enlucido de estrellas y cometas que van pasando a velocidad de sueño. Lo malo no debe ser este infinito colgado sobre mi cabeza. Lo perverso debe ser otra cosa. Pero no el universo sobre mi cogote y las suelas desgastando chinas (...)

23 enero 2012


Senderos de tierra roja, amarilla y negra, como el carbón usado en las lumbres. A la orilla del camino; pinos, musgo e insectos batallando con las bellotas. Búhos duermen y lobos acechan. Hace frío y la niebla, blanda y espumosa, se hace fuerte en las cumbres. La ruidosa brisa ronzándose con la resina. Caminos de herradura que arañan montañas y terminan en refugios ocultos por la maleza. Aposentos de pastores y atalayas naturales que el tiempo y la erosión hicieron a su antojo. Lugares para los sudores fríos, si la fiebre es el culmen de trece días de tormenta. O sitios para la risa tonta. Trochas de cabras que serpentean montes, cuevas ganadas a la piedra, costillares esperando a la carroña, desvencijados acueductos que ya sólo transportan aire. Energúmenos pedruscos que como migas se extraviaron de su pan; una hogaza gigante de millones de toneladas de caliza moldeada por el agua y los vientos. La Sierra calcárea habitada desde el calcolítico. Un pliegue simbólico y místico de la gran tela que cubre el planeta. Nuestra ropa hogareña que nos abriga del fuego, que bajo nuestros pies, ruge.

16 enero 2012


... belleza hay tanta como sea la mente capaz de fantasear.
Arderán los ojos si imaginas,
sin esperar que pase lo que tenga que ocurrir,
que el viento moverá antojos de embarazadas,
que el aire volará psicotrópicas amapolas
y los remotos pastos serán el tarimón donde dormir la siesta ...

09 enero 2012


Viviremos mil años y nunca lloraremos, ni añorar será nuestra tarea, seremos seres presentes y serenos. Amaremos, maullaremos, criaremos nidos de verdes sueños, soñaremos a cada rato y cuando estemos durmiendo, daremos fin al día con un buen tazón de besos y cuando amanezca, nuestras risas será lo primero que escucharemos. En el cielo, las nubes serán de tiza, dibujos alegres que pintaron críos (...)

03 enero 2012


No será la tristeza tan perpetua como la bombilla de Livermore, ni durará tanto el amargor como la tortuga de Darwin. No vivirá tanto el odio, no, que hoy todo está hecho para no durar. Incluso la rabia, incluso la pena, incluso los puñales. Todos somos pura obsolescencia y todo pasa, incluso la más zángana tristeza.

26 diciembre 2011


Zarpamos hacia mares de nueces y agua en suspensión,
elevamos anclas hacia remotas alegrías,
más allá de la delgadez del horizonte donde se diluyen
los horrores de la vida tétrica sin ella,
en los confines de la infelicidad donde no hay memoria
ni reproches, sólo porches bajo estrellas donde echarse
la mantica y atontarse con la noche,
mientras los sueños zarpan
a planetas con nombre de psicopatía.

... un consejo

12 diciembre 2011



.... y tú y yo, tal vez
propaganda de sexo ...


09 diciembre 2011


El camino hay que contarlo y se debe decir
que hasta ahora no supiste amarrar
el serón del pálpito en los instantes,
no amaste con la lengua
ni escapaste más allá de los cercados
podrías haber visto el mar manchado de tomate
pero te faltaron las agallas
de defenderte con los puños.

Uno de los poemas de Gnomon

07 diciembre 2011


Donde estoy, estorba el mal y no crece odio en la vegetación, el miedo está en desuso y la soledad es una bestia desaparecida. Aquí, a donde voy, van y vienen las veloces lanzas de la felicidad y yo no quiero esquivar ninguna. Acá se va desnudo y con el pecho abierto a las dagas dulces de la alegría. Aquí no importa salir herido, porque aquí la sal no escuece, ni las lágrimas hinchan párpados hasta reventar. Que va, aquí no hay nada malo. Todo es bueno como el pan, todo tan bueno como el cielo limpio de la noche después de todo el día lloviendo. Aquí donde estoy, tú no estás y por eso es tan buen sitio.
(...)

05 diciembre 2011


Líquido, gaseoso, sólido y tal vez, plasmático.
Cuatro estados para la sucia materia que nos compone;
lejos de suníes, lejos de católicos, lejos acá
atrincherados, en defensa siciliana, como si fuéramos
el tablero del ajedrez loco del coco, ácido oléico
de la mente calenturienta, con exceso de grasa
monoinsaturada, y bien vivo el virus de la demencia
y latente, multiplicado y paradójico, harto de nueces
y del ayer, flemático, atrás, porque delante
sólo miopía. El ahora, en visión desenfocada.
Hoy tambaleándose. Se diría que no estamos
o que no carbura el nodo sinoatrial.

27 noviembre 2011



URBE sucia y con boina
de incontables toneladas de CO2 de trucados autogiros
y el humo que acribilla las entrañas
sombra guarra y metalizada
alimento de pecera y luces
de los autos intermitentes.
Urbe va despertando del inconfesable temor de hoy.
Andar sobre el asfalto y los vidrios
y no dejar huella ni sangre.
Urbe huye sin más despedida
que la risa envidiosa de alquitrán.
Urbe muele dientes y carteras
y dinero sucio de banqueros.
Urbe, deplorable protocolo
entre el pillo y el analfabeto.
Urbe se las pira a prisa, precaria y en su tránsito obsoleta
bici patinete a pie nadando.
Urbe pasada a sable, trabuco o navaja.
Urbe en lento pasodoble de la sangre en almíbar.
Urbe puede ser lo que quiera,
y la noche, lo que nos dejen.

Uno de los poemas de Próximamente Pan

12 noviembre 2011


Mientras los grajos grajean eligiendo el cielo al que batir. Mientras las nubes van y se quiebran y no cuajan, cuando el temporal arrecia y amanecen miedos sucios tras las montañas. Cuando los jazmines no se enteran y el yerbajo se bandea sin son. Momentos de tensión disimulada por la avanzadilla del viento silencioso. Porque las cosas pasan cuando menos te las esperas. Y tú no paras de esperar. Tranquilo, que ya llueve. Água y lágrimas de santas chulas y santos puteros que en el cielo andan de farra, aferrados todos a las birra. Llueve wisky rancio de la juerga, jarrea vodka del alambique del infierno. El cielo es una buena tasca de trastornos y copas rotas en los cirros. Ves, llueve, ahora que los grajos se asustaron del cielo y tú estás sólo sin gasolina, en medio de la noche (...)

... pasó la avioneta



Fragmento de "Próximamente Pan"

09 noviembre 2011


Acosa el silencio de los muelles
la madera al desperezarse, el fogón hirviendo baba.
No llega el pan, sólo clavos y escombros para el postre;
te lesionas con cuchillas de rabia infectadas,
descansas en tu sombra, afuera
el resto, eso ajeno que no pertenece a la sosa caústica
que respira tu hacha.

Un poema de Gnomon

02 noviembre 2011


Analfabeto digital
y analógico usuario agonizante,
lo tuyo sólo es pura geología,
piedra, tiempo y espacio,
Al borde de caer al agujero negro
y no blincar la quinta dimensión.
Tú, obsoleto y desconsiderado.
Caes en un cáusar y mutas
a la florida ingravidez.
Tú, nefasto con el cálculo y las máquinas.
Dormidete en tu desfasado infinito.

31 octubre 2011


Viejas soluciones para problemas nuevos. Ante temblequeras nuevas, viejos remedios caseros. El puchero y la lumbre, un buen brevaje al baño maría y lavanda del camino para dar aroma al mal espíritu espirituoso. Sanar es cuestión de pulso con las medidas y afinar la dosis del medicamento. Tan sencillo como hacerse a uno mismo el alambique y obtener el grado justo de agallas (...)

Los puentes malos no llevan a sitios buenos. Ni tampoco el caos conduce
a decisiones acertadas, los caminos tortuosos encaminan
a lugares insospechados. El raciocinio no está exento
de luchar contra la locura. Nada hay más malo
que la indiferencia y nada más bueno como ser diferente.

26 octubre 2011


Tiempo para mirar el cielo y contar aviones.
Ratejos para la garganta, las manos y los ojos.
Momentos de vaivén, vencidos por la bruma
o el vendaval masoquista del alma borracha.
Horas saltimbanquis de un sitio para otro.
Minuticos para el uno mismo y contigo.
Nanómetros de segundo para nosotros solos,
dos locos inconscientes de lo que cuesta el tiempo.

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24 octubre 2011


A pesar de los gatos, encontré a la rabiosa rana
dormitando en el cráneo.
Sabiendo de mí más de lo que yo sabía,
porque en el sueño, la rana es sabia
y sabe bendecirme con su sapiencia.
Me dice, haz lo que debes y no vivas
ni con vanidad ni en vano.
No seas útil para los demás y sírvete a tí mismo.
Mántente lejos del delito y atento
a las tentaciones de la carne y los labios.

21 septiembre 2011


Nada en la nevera congelada del cerebro
ni bromuro, ni sulfuro, ni anfetas
sólo un infarto de martillo,
una estampida de nostalgia,
una grasienta amalgama de nada.

11 septiembre 2011

El cariño
un efecto secundario por tus pies y las plantas
de tu alcoba. Un amor de marmita con cuerva
y los dos chavetas
por no saber en qué hora nos fumaremos
mutuamente. El deseo, otro vicio habitual
al chocolate, los picatostes y tus muslos
imantándose de sudor.


Finges cálculo o el humo de los pitillos
celebras el desastre, te felicitas porque la suerte anda manca
eres preso en jaula de costillas
taza repleta de avispas bizcas
tercera pifia del fulano obsoleto
pariente insípido de fractal matemática
inquilino de casa con cuerda anclada al precipicio y nostalgia de pasar
un rato en la sombra de su sauce.

Un poema de Gnomon

Ponme un cuarterón de tabaco escolar y unos filtros,
gaseosa, keroseno, y semillas ávidas de llenar macetas,
ponme esquijes para frotarme los rijos y un cuarto
de lija y ginja y jengibre y unas hebras de lana
para coser un roto y dame aguja para el descosido,
digo, dame una lata de chicharras y una miaja de ginebra,
alcohol de 93 grados, y ponme un par de pinzas,
dame sal y ponme azufre y dame también un látigo y gusanitos
y me llevo si no está caro un kilo de cadenas y una tapia,
y si me llega, dame veneno en frasco chico
y ponme unas velas, que estoy blanco y sin pulso.

Poema de Próximamente Pan

Tú y yo solos
hasta los restos insolidarios
hasta el infinito insolente que habita en línea
tú y yo solos
gramaticalmente disueltos
en tinaja de saliva.


Discreción y disimulo
de tubo entre ladrillos y yeso
camuflado como cable
o argamasa de chinarros
ver sin ser visto
y acomodar el ojo lejos de la ira
dormidico en la equidistancia
en aire entretejido
y el paisaje huérfano de naturaleza.

Amanece y la luz va manchando lentamente
los humildes enseres de la chocica
un tarimón, una estufa, un cazo y en las paredes
mejorana para refrescar la vivienda.
Poca cosa, y el sueño
que se espabila del lecho de panochas.


La noche sucia, oscura y putrefacta. Pordiosera noche huérfana de equinoccio, vandálica noche hechizada y zafia. Fue noche brillante temblando en el filo de una copa. Noche peligrosa que antes fue galguza. Zángana noche chiflada y loca de remate. Tendenciosa, pendenciera, harapienta noche sin chaleco. Noche chula para no ser insólito. Sitios nuevos, para viejos problemas.


Mis pasos ya no suenan en asfalto
ni mi sombra hace silueta al salir de los túneles
no soy sulfuroso
rezumando azufre en la azotea
ea soy más de pueblo
que en el hocico de los cerdos
las bellotas.

16 julio 2011


La vida era una ruina hasta que llegaste. El subsistir granuja muy lejos de las jaulas, una vida libre y peligrosa. Como estar dormido y jabonosos los sueños. La noche lluviosa y el bosque inhóspito, las linternas inservibles, el fuego inaudito, el cuerpo, a las puertas, de la hipotermia. Una ciudad oscura y nevada, intransitable, donde nunca hubo trueque y los tratos se deshacían sin mediar palabra.