
Zarpamos hacia mares de nueces y agua en suspensión,
elevamos anclas hacia remotas alegrías,
más allá de la delgadez del horizonte donde se diluyen
los horrores de la vida tétrica sin ella,
en los confines de la infelicidad donde no hay memoria
ni reproches, sólo porches bajo estrellas donde echarse
la mantica y atontarse con la noche,
mientras los sueños zarpan
a planetas con nombre de psicopatía.
elevamos anclas hacia remotas alegrías,
más allá de la delgadez del horizonte donde se diluyen
los horrores de la vida tétrica sin ella,
en los confines de la infelicidad donde no hay memoria
ni reproches, sólo porches bajo estrellas donde echarse
la mantica y atontarse con la noche,
mientras los sueños zarpan
a planetas con nombre de psicopatía.
2 comentarios:
"echarse
la mantica y atontarse con la noche,"
qué bonitos son tus versos, compañero!
gracias compañera... una forma más de ser un poquito feliz...
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