03 enero 2012


No será la tristeza tan perpetua como la bombilla de Livermore, ni durará tanto el amargor como la tortuga de Darwin. No vivirá tanto el odio, no, que hoy todo está hecho para no durar. Incluso la rabia, incluso la pena, incluso los puñales. Todos somos pura obsolescencia y todo pasa, incluso la más zángana tristeza.

2 comentarios:

Carol Bret dijo...

Que lo nuestro es pasar, amigo.
Hay corazón en lo que escribes, hay comprensión y sencillez. Eres un gran poeta, Iván.
Seguimos aquí.

JOSE IVAN SUAREZ dijo...

Gracias, Carol, tú que me lees con buenos ojos.. aqui, seguimos, sí, compañera.. en la utopía y en quitarle al piano algún poema...jejeje..